¿Más cansado en invierno? Lo ordena tu cerebro

Puede ocurrirte que el invierno sea la época del año donde más cansado te encuentras. Tranquilo.

 

La naturaleza cambia (llueve más, bajan las temperaturas hasta los 0 grados, se desencadenan fenómenos meteorológicos tremendos…) y nosotros también. Nuestra fisiología se transforma para procurar protegernos de las inclemencias. La primera de las consecuencias invernales es que caen las horas de luz del día y la segunda es que hace frío. Estos dos componentes son perfectos para dormir más. Sucede porque los seres vivos estamos naturalmente diseñados para que en el invierno durmamos más, de hecho, muchos animales comienzan su época de hibernación.

 

Como la luz es menor porque anochece antes, el cerebro envía un mensaje al cuerpo a través de la hormona encargada de hacernos descansar: la serotonina. Por eso, por la tarde-noche, en estos meses invernales te encuentras más cansado de lo habitual cuando sales del trabajo.

 

El segundo factor, el frío, es un buen condicionante pero debemos de saber gestionarlo bien. Subir la temperatura de la calefacción de casa en exceso para dormir calientes es desaconsejable puesto que el factor para un placentero sueño ‘temperatura baja’ queda eliminado. Es preferible taparnos con edredones o mantas. Capas que podamos quitar.

 

Un detalle significativo es que nuestro cuerpo nos demanda dormir y descansar más para evitar entre otras cosas enfermedades. El sueño reparador y el descanso están asociados a un aumento considerable de las defensas. Los niveles de inmunoglobulinas se disparan cuando una persona duerme más de 6 horas diarias por lo que dormir bien, sobre todo los niños, es la primera vacuna efectiva contra la gripe de la campaña del 2016.

 

Las personas estamos preparadas para soportar mejor la falta de comida y agua que la falta de sueño, de hecho, dormir es la actividad que más realizamos a lo largo de nuestras vidas: más que trabajar, hacer deporte, comer o cualquier otra que te imagines, por lo que es muy significativa la importancia vital que tiene sobre nuestro organismo.

 

Llega el invierno, y es probable que te metas antes en la cama porque te encuentres más cansado. No te preocupes, es un encargo de nuestro cerebro para estos meses. Relájate, descansa y disfruta del placer del sueño.

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