4 razones por las que debes dormir bien si eres jefe

Dormir bien es fundamental para una buena calidad de vida. La cantidad y la calidad del sueño influyen decididamente en nuestra salud y la forma en la que nos relacionamos con nuestro entorno.

El doctor y especialista en medicina del sueño Eduard Estivill dijo recientemente en una entrevista que el sueño es “la fábrica de nuestro día” y, si uno duerme bien, al día siguiente estará en plenitud de facultades y se sentirá mucho mejor. En este marco, hay que tener en cuenta que la habilidad social y la estabilidad emocional están relacionadas con un buen descanso, por lo que un déficit de sueño puede repercutir en problemas de liderazgo.

¿Qué consecuencias se derivan de dormir poco y mal?

  1. Tienes menos control emocional. Cuando no descansamos lo suficiente, solemos estar más irritables, lo que afecta directamente a nuestro comportamiento y relaciones con el entorno. De alguna forma, nuestras habilidades sociales se ven mermadas porque la privación del sueño genera un menor control de nuestros impulsos y un comportamiento más irracional. La explicación fisiológica se resumen en que el autocontrol se asienta principalmente en el córtex prefrontal de tu cerebro y, con la falta de sueño, éste se deteriora porque se reduce la reserva de flucosa.
  2. Eres menos productivo. Cuando no dormimos lo suficiente tenemos un menor rendimiento cognitivo y los efectos en la memoria, la atención, la concentración, la creatividad y los tiempos de reacción psicomotora se hacen patentes, influyendo negativamente en el desarrollo de nuestras competencias. El hecho de que el sueño sea un factor clave en la productividad ha quedado demostrado en el momento en el que numerosas multinacionales han apostado por la creación de espacios para que los trabajaores puedan echar una siesta.
  3. Tomas decisiones erróneas. La correcta toma de decisiones requiere de un proceso dinámico que exige a las personas un aprendizaje continuo de lo que sucede a su alrededor como consecuencia de sus acciones y las circunstancias cambiantes. En este sentido, la carencia de descanso afecta especialmente a la toma de decisiones en momentos críticos reales, lo que supone una asunción de riesgos innecesaria. Sin ir más lejos, el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton ha llegado a reconocer que todos sus grandes errores los ha cometido porque estaba demasiado cansado.
  4. Tu motivación es menor. Uno de los efectos más inmediatos de la falta de sueño es la somnolencia. Al prestar menos atención a tus tareas, se disminuye el razonamiento y el desarrollo de habilidades como la creatividad o la solución de problemas. Es más difícil inspirar a tu equipo y tu capacidad de aprendizaje disminuye, por lo que la motivación para realizar tus tareas es más fácil que se diluya.

Dormir bien es vivir mejor y ser más feliz… Inspira a tu equipo y no dejes que la falta de sueño y de descanso influya negativamente en tus habilidades profesionales y de liderazgo 😉

Noticias relacionadas

Deja un comentario