El mundo de los sueños

Algunos expertos señalan que los sueños son fruto de bombardeos aleatorios de señales eléctricas que se originan en el bulbo raquídeo, aterrizan en el neocórtex y producen asociaciones aleatorias que luego interpretamos y dotamos de sentido al despertar. O lo que es lo mismo en un lenguaje más comprensible, es el equivalente a quien intenta ver formas en las nubes o una cara en la luna. La mayoría de los científicos difieren: todo en la naturaleza tiene una razón de ser, y si soñamos unas dos horas cada noche debe ser para algo importante (algunos apuntan a un punto de vista evolutivo).

Aspectos científicos:

Según Jonathan Winson (neurocientífico) los sueños son la manera que tiene nuestra memoria de integrar la información que recibimos cuando estamos despiertos. Winson demostró experimentando con primates, que la fase REM (momento en el que más soñamos) se corresponde con un área cerebral dedicada a procesar la memoria. Otros profesionales le dan la razón en cuanto que los sueños constituyen un proceso mediante el cual se consolida la memoria a largo plazo. Jessica Payne (psicóloga) demostró que soñar aumenta los niveles de cortisol, un neurotransmisor clave del cerebro relacionado con los recuerdos.

 

La hipótesis de que soñamos para aprender cobra sentido cuando pensamos en los recién nacidos, que pasan más de ocho horas en fase REM (los adultos menos de dos), pero lo que más llama la atención, es que los que más sueñan son los fetos (hasta 15 horas en fase REM). De aquí surge una duda obvia: si no tienen recuerdos, con qué sueñan. Tal vez con los movimientos o sonidos que percibe o su sensación de flotar.

 

Cuando revivimos una experiencia traumática o dolorosa en un sueño, aprendemos a procesar los sentimientos que nos despierta. De hecho, Antti Revonsuo (profesor de neurociencia y psicología) afirma que soñar es un mecanismo biológico de defensa, nos enfrenta (la mayoría de las veces) a situaciones realistas o probables para ensayar distintas maneras de enfrentarnos a ellas y superarlas. Se pueden tener también sueños recurrentes relacionados con preocupaciones diarias o traumas no superados, aunque, lo importante no es tanto descubrir el mensaje oculto, sino aprovechar los sueños para ampliar la perspectiva, muchas veces contribuyen a darnos una visión de nosotros mismos más rica. Borrás (psicólogo) puso en marcha la versión española de Dreamscloud: plataforma online para estudiar tendencias oníricas por países, culturas, sexos…

 

Los sueños en la historia:

La interpretación de los sueños ha sido motivo de estudio desde hace miles de años. Han tenido gran importancia en las religiones (Buda vino al mundo precedido de un sueño y Mahoma solía comenzar el día preguntando a sus discípulos qué habían soñado), en el arte (Dalí mostró el lado perturbador de un sueño), en tribus (Los Caldeos desarrollaban muchas estrategias militares en base a la interpretación de los sueños) y los egipcios creían que eran mensajes de los dioses.

Guía de los sueños:

Después de tantos años de investigación, aún a día de hoy se sigue intentando descifrar el motivo y el significado de los sueños. De todas las obras que escribió Freud, su favorita fue “La interpretación de los sueños” (1900). Todos soñamos, incluso los que dicen que no, aunque en innumerables ocasiones, al despertarnos convertimos esos sueños en borrosas imágenes de las que apenas nos acordamos. Gracias al neurólogo Kunio Okuma sabemos que el contenido visual en los sueños representa un 96%, el auditivo un 25% y el olfato, tacto y gusto solo un 5%.

Algunos investigadores se han atrevido hasta a ponerles cifras, por ejemplo: el promedio de personas que aparecen en los sueños suelen ser tres (85%) y el escenario que más aparece es la casa (30%). Las emociones más habituales son: temor, angustia, felicidad, excitación y tristeza (en orden decreciente). Siguiendo con las cifras, resulta curioso saber que el 63% de los exfumadores, aparece fumando en sus sueños, mientras que el 97% de los fumadores no tienen sueños de ese tipo. El mundo de los sueños es tan desconocido y nos genera tanto interés, que, mientras los expertos siguen descubriendo nuevos hallazgos, solo nos queda seguir soñando. Por el momento, os dejamos una pequeña lista con los sueños más frecuentes y sus significados:

  • Persecuciones: el 80% de las personas han tenido sueños de este tipo. Según Patricia Garfield (psicóloga) estos sueños podrían venir de las experiencias traumáticas que tuvieron nuestros antepasados al ser perseguidos por animales o enemigos (este es el factor evolutivo – adaptativo al que apuntábamos al principio del artículo). Actualmente, se cree que esta relacionado con la sensación de sentirse amenazado en situaciones cotidianas y, que no necesariamente, tienen que ser tan duras, como por ejemplo tener un competidor en el trabajo. Según Garfield también pueden tener su origen en amenazas reales, como les sucede a muchas mujeres que han sido víctimas de abusos sexuales o violaciones.
  • Estar desnudo: el 52% ha tenido alguna vez este sueño que manifiesta sensaciones de vulnerabilidad. Puede estar relacionado con el miedo a tener que mostrarse cómo es en realidad o no responder las expectativas depositadas en él. Otra cosa son los sueños eróticos, aunque los estudios apuntan a que hay muy poco sexo explícito en ellos y representan solo un 2% en los hombres y un 0,4% en las mujeres.
  • Dientes que se caen: tiene fama de ser un sueño muy angustioso y esta catalogado entre los sueños “raros” aunque, dentro de estos, es uno de los más frecuentes junto a volar, aparecer en sitios públicos sin ropa o caer. Algunos lo relacionan con temores o insatisfacciones y aunque la edad no es un factor relevante, estudios demuestran que mujeres menopaúsicas sueñan esto con más frecuencia.
  • Pesadillas: para el 6% de los adultos las pesadillas son un problema habitual, aunque según una encuesta, una cuarta parte de los españoles nunca tiene pesadillas. Solo se considerarán pesadillas si consiguen despertar a la persona que las sufre. Están relacionadas con la sensación de estrés, aumento del ritmo cardíaco y la presión sanguínea. Cuando se refieren a una situación actual suelen ser recurrentes (sobrevivientes a catástrofes/accidentes, guerras, violaciones…). Es un tema tan extenso que hay terapias muy interesantes que se desarrollan durante la vigilia para aprender a modificar el sueño y que deje de ser traumático, pero las dejamos para otro post.
  • Examen: el 40% de las personas ha tenido este sueño alguna vez y podría estar relacionado con la sensación de no sentirnos lo suficientemente preparados para abordar un reto determinado, aunque no necesariamente estemos en edad escolar o universitaria. Además, en este sueño, no es rara la variante de no encontrar el aula del examen, con la consiguiente sensación de angustia que genera.
  • Pegarse con alguien: son más frecuentes en los hombres y suele manifestar un conflicto, pero no con la otra persona, sino con uno mismo (aunque es posible que si aparece en el sueño tenga alguna relación). Es posible soñar con este tipo de situaciones cuando tenemos que tomar una decisión.
  • La muerte: el 48% de las personas ha soñado que se muere. Según la tradición, este tipo de sueños se relacionan con un mal presagio. Aunque los psicólogos apuntan a cambios drásticos en la vida de la persona que lo sueña. Además, hemos podido saber que una tercera parte de las ocasiones en las que soñamos con familiares, aparecen muertos o en peligro, unos sueños bastante frecuentes teniendo en cuenta la necesidad de proteger a nuestros seres queridos
  • Agua: si el agua aparece tranquila significa que estás en paz contigo mismo, indica serenidad y aceptación. Mientras que si está revuelta o sucia puede deberse a emociones negativas.
  • Gente que desaparece: algunas teorías dicen que las personas que aparecen en los sueños, son en realidad representaciones de nosotros mismos. ¿No has soñado nunca con gente que no conoces? Cuando alguno de estos personajes desaparece, puede deberse al miedo que nos genera que una parte de nosotros mismos también desaparezca (juventud, alguna característica de nuestra forma de ser…)
  • Caídas: un 64% de personas han soñado que se caen alguna vez y su trasfondo parece ser más fisiológico que psicológico, relacionándose con la relajación que alcanzamos cuando estamos en la fase REM o por el contrario cuando salimos de ellas, es decir, cuando se reactivan las neuronas motoras. Lo más frecuente es que soñemos que nos caemos durante la primera fase de sueño, por lo que está muy relacionado con los espasmos musculares.
  • Volar: suele estar relacionado con los sueños lúcidos y por lo general se trata de sueños donde somos felices, podría significar la superación de un obstáculo o liberación. Si volamos con forma humana se relaciona con la libertad y el éxito natural, mientras que si es con forma de pájaro se relaciona con presagios de buena suerte. Los sueños en los que se vuela muy alto pueden estar relacionados con la necesidad de cambiar de vida.
  • Inmovilidad: soñar que quieres moverte y no puedes, es uno de los sueños más angustiosos y suelen producirse al borde de la vigilia, lo cual hace que parezcan totalmente reales. Aunque al despertar nuestra mente vuelva al estado de vigilia, esta parálisis puede tardar algo más de lo normal en desaparecer.
04/12/2019

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