La importancia del horario en la vuelta al cole

El verano se acaba y hay que volver a las obligaciones, nuestros hijos también. En nada estarán de vuelta en el colegio, con su rutina de clases y estudios, en definitiva, la tan añorada “normalidad” por los padres se hace realidad.

El horario estival es más flexible, los niños se acuestan y se despiertan más tarde pero el regreso al colegio significa volver a tener un horario de obligaciones. Por todo ello, nuestros hijos deben de descansar y llegar al día D con los “deberes” hechos:

a)  Conviene que nuestros hijos comiencen a acostarse antes poco a poco. Para acabar los últimos 4 o 5 días antes del inicio de las clases yendo a la cama a la hora habitual del curso. Si sus vacaciones duran hasta el último día a última hora de la noche, al día siguiente no habrá quién los levante.

b)  Programar la hora de levantarse con un horario regresivo. Si estos días de verano se ponen en pie sobre las 9:30/10:00, hay que ser conscientes de que habrá que ir rebajándolo hasta las 7:30/08:00.

c)   Las comidas deben de realizarse a una hora similar a la que comen ellos y no retrasarlas como es habitual en la época estival. Los desayunos, temprano. Las cenas, sobre las 9 de la noche y más ligeras. El verano se acaba. Se trata de imitar la rutina del día a día del curso.

Acostarse antes es una de las peleas más asiduas de los padres pero es el quid de la cuestión para que nuestros hijos no lleguen a las primeras semanas del año académico con la almohada marcada en la cara. Un buen truco es sacarlos a la calle a jugar, que hagan deporte o lleguen cansados a la hora de la cena. Son días en los que el clima es propicio para ello aún.

Esta es una buena época para revisar no sólo el material de nuestros hijos en su regreso a las aulas sino también para revisar sus equipos de descanso: colchones, almohadas y somieres. Los hábitos de vida saludables y el descanso son los dos pilares sobre los que se asienta su salud.

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