Insomnio, ¿qué es y qué tipos hay?

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Se trata de uno de los problemas que repercuten más negativamente en nuestro descanso y muy común entre la población, pero ¿qué es el insomnio? y ¿por qué se produce? Un número muy importante de la población sufre de insomnio o lo ha sufrido en algún momento de su vida y, tiene como principal consecuencia, no conseguir el descanso necesario para superar el resto del día. El insomnio nos impide dormir, por lo que sufrirlo, provoca mayor cansancio, notarse con menos energía y menos concentrado durante la jornada.

El insomnio puede ser un síntoma de un problema subyacente. En la mayoría de los casos, cuando se da solución a las causas del insomnio, que pueden venir dadas por estrés, motivos de salud o psicológicos o dolores, se logra acabar con él.

Dependiendo de diferentes cuestiones se puede hacer también una clasificación de los tipos de insomnio. Así, dependiendo del tiempo de duración de este problema se puede diferenciar entre insomnio transitorio o crónico. Se dice que el insomnio transitorio es aquel que afecta durante al menos 3 semanas seguidas, y el crónico el que supera este período llegando a padecerlo durante meses o incluso años.

Por otra parte, por la manera de presentarse, también se puede diferenciar entre el insomnio que dificulta conciliar el sueño y hace que tardemos en dormirnos; el que provoca que nos despertemos varias veces a lo largo de la noche haciendo que nuestro descanso sea de mala calidad; o finalmente, el que tiene como característica que provoca que nos despertemos demasiado pronto y no podamos volver a conciliar el sueño.

También se pueden diferenciar tipos de insomnio teniendo en cuenta cuáles pueden ser las causas que lo producen. Puede haber factores externos que provoquen el insomnio, como el consumo de bebidas alcohólicas, café, estrés… También pueden ser factores internos los que lo provoquen, relacionados con dolencias que sufre el individuo como apnea del sueño, síndrome de piernas inquietas o algunas enfermedades. Y, por último, el insomnio también puede venir producido por alteraciones de los horarios del sueño como el jet lag o los turnos de noche de diferentes trabajos.

Algunas malas prácticas que favorecen el insomnio y que debemos evitar son:

  • El dormitorio es la zona para dormir y se debe evitar hacer otro tipo de actividades como trabajar con el ordenador en cama, ver la televisión hasta altas horas o el uso del móvil.
  • Realizar ejercicios físicos de alta intensidad por la tarde-noche tampoco favorecerá a la conciliación del sueño.
  • Estar expuesto a luz artificial no es recomendable. Se aconseja que se esté en contacto con luz natural, ya que esto afectará a la liberación de melatonina, la hormona que induce el sueño.

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