¿Tu niño no duerme por la noche? Te desvelamos las claves

Nos han hecho creer que los niños que no duermen toda la noche son porque tienen un problema o porque los padres los han “mal acostumbrado”. El sueño de los niños es motivo de preocupación y desesperación para muchos padres y no es para menos, puesto que descansar es primordial para todos.

Este problema se ha desarrollado porque las normas socioculturales chocan con las necesidades biológicas del niño. No olvidemos que la idea de que los niños duerman solos es algo muy reciente en la historia de la humanidad e incluso en muchas culturas no se produce. Como nos recuerda el pediatra Carlos González “desde el inicio de los tiempos los bebés se duermen en el pecho, en brazos o acunándolos. Si prohibimos a los padres mecer, acunar, cantar, dar el pecho y hasta poner el chupete a los niños, claro, no duermen, ¡y ya hemos creado el problema!»

Hemos dedicado más tiempo a crear inseguridades en los padres que a enseñar por qué sus hijos se despiertan y lloran. Es importante informarse porque así, van a ser capaces de atenderles con más calma, de tener mucha mayor tolerancia a la frustración, y van a actuar más amorosos, que es lo que el niño necesita.

Hay muchas falsas creencias como, por ejemplo, darles un gran biberón con cereales, cuando sabemos que hay estudios que demuestran que los niños que se tomaron un biberón XL no durmieron más que los que no tomaron biberón o de los que lo tomaron más pequeño o de los que tomaron el pecho. De hecho, cuando nos vamos a la cama tras una cena muy copiosa dormimos mucho peor.

Otra de las falsas creencias es el dejarles llorar. Sabemos que llorar durante periodos muy prolongados provoca estrés, que genera cortisol, y que el cortisol puede provocar daños neurológicos. Como apunta el neuropsicólogo Álvaro Bilbao, “el llanto es una respuesta muy primitiva. El niño llora mucho porque cuanto más fuerte llora, más probable es que la madre le atienda, y mayor es la probabilidad de supervivencia. Por tanto, no debemos acallar ese instinto. Es bueno que los niños lloren, y es bueno que los padres les atendamos.” Lo que ocurre con estos métodos de tener al niño llorando hasta que se cansa es que aparentemente funcionan. Los niños dejan de llamar a los padres, no de despertarse, porque aprenden que no van a acudir. Es algo realmente triste, pues implica que los niños dejan de pedir lo que necesitan al resignarse a que nadie responda cuando lo necesitan.

No hay fórmulas mágicas, pero sí podemos contribuir a una buena higiene del sueño:

  • Transmitir asociaciones positivas al lugar donde queremos que el niño vaya adquiriendo los hábitos de sueño. Un ejemplo es que los niños lactantes tomen el pecho en la habitación donde van a dormir y no en el salón.
  • Acudir cuando el niño llama. Cuando saben esto, ellos sienten seguridad y confianza y duermen más tranquilos. Es un instinto natural.
  • Los niños más mayores no deben ver la televisión, teléfonos o tablets antes de dormir, ya que la luz azul que desprenden retrasa la aparición de melatonina, una hormona que favorece el sueño, y por lo tanto, el niño va a tardar más en dormirse.
  • Establecer una hora para irse a la cama, apagando luces y dando ejemplo los padres también.
  • No irse a dormir nada más cenar.

Esperamos que os sirvan estos consejos y  que os reconforte pensar que es algo pasajero ya que los niños van durmiendo mejor conforme van creciendo.

2 comments

De acuerdo, tras todo esto que indicáis que colchones recomendaríais para dos niñas pequeñas y que eventualmente pueden ser utilizados por adultos?

Gracias Isabel por cuidar de la salud de tus hijas y pensar en nuestra marca. Te recomendamos el colchón Rebel, ya que es un colchón de muelles con visco, muy transpirable, ya que los niños tienden a sudar mucho por la noche y eso les hace despertarse y no dormir bien. Podéis utilizarlo perfectamente para adultos ya que técnicamente sirve para ambos. Esperamos haberte ayudado.

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