¿Cómo elegir una almohada Doreline?

La almohada es el elemento más personal de nuestra cama y un complemento imprescindible para nuestro colchón. En parte, es responsable de si descansamos correctamente o nos levantamos con múltiples dolores musculares. Cada vez se le concede más importancia y la relación con la almohada es tan particular que incluso hay personas que se la llevan de viaje para poder dormir con la suya propia.

Por ello, es imprescindible conocer cómo elegir una almohada Doreline que se adecue a nosotros.
A la hora de decidirnos por la almohada ideal se deben tener en cuenta una serie de aspectos como la tela de la funda, las propiedades de sus materiales (cantidad y calidad del relleno) fibras, microfibras, látex, viscoelásticas, para ver si su acogida, transpiración o recuperación son las idóneas.

Elige la almohada que mejor se adapte a tu postura

Sentirse cómodo y mantener la columna vertebral en una postura correcta y natural es la regla básica, tanto para elegir una almohada como un colchón. Ten en cuenta también la postura que adoptas a la hora de dormir. Es importante observar que la almohada asegura que las vértebras cervicales formen el mismo ángulo que cuando estamos de pie.

Si sabes cómo duermes, la elección será más personalizada y ajustada a tus necesidades. Te aconsejamos que observes la postura en la que te encuentras al despertar y tu elección será mucho más sencilla.
Hay grandes diferencias entre las distintas tecnologías y materiales. Las más evidentes son aquellas que se refieren a la percepción del usuario: altura, firmeza, adaptación al cuerpo. A continuación os mostramos una relación de las posturas más habituales a la hora de dormir y las características que debe tener la almohada para un óptimo descanso:

1. Para dormir de lado: En esta posición la almohada debe ayudar a que tu cuello quede horizontal. Una almohada gruesa y firme te permitirá salvar el ancho del hombro y tu cabeza quedará perfectamente alineada con tu columna.
2. Para dormir boca arriba: Una almohada intermedia en grosor y firmeza permitirá que mantengas tu posición natural. Si es excesivamente gruesa o fina la columna siempre se inclinará provocando dolores musculares.
3. Dormir boca abajo no es recomendable: Esta postura pone presión sobre tus articulaciones y músculos, lo cual podrían irritar los nervios y causarte dolores, entumecimiento y hormigueo.
4. Para los que se mueven mucho: Lo más aconsejable es una almohada de firmeza media que aguante el todoterreno nocturno que se le avecina cada noche.

¿Qué almohada se adapta más a ti? ¡Elige la tuya!

Ah… y finalmente y a diferencia de lo que ocurre con los colchones no hay una recomendación estándar para proceder al cambio de la almohada.
El desgaste de la almohada es mucho más evidente por lo que puedes valorar la necesidad de cambio sin dificultad.

07/03/2014

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